viernes, 4 de enero de 2013

Lo que le dijo Charles Ríos a Rita Hall, de pie y junto a un auto en el estacionamiento de la discoteca As de oros y de cómo ella irremediablemente no dijo nada a pesar de estar completamente ebria y que fuesen las cinco de la madrugada aproximadamente.


Cada sueño era un presagio. Cada vez que te veía en la pantalla, y luegos los signos de interrogación.
La pantalla. Era inmensa, como en esos autocines americanos de los años 60s. Esos son los sueños. Debo ser como soy, esa premisa debe ser considerada como una maldito axioma. O ser un shakespeariano, ser o no ser... Dar es todo. O darse es todo, darse en palabras en besos en sexo en miradas. Las personas comunes, esas que comprar broster en la esquina de la plaza de armas. Las personas que entran al As de oros, al De Pisco, al  Pijco Mancca. Serían acaso esas personas las que irremediablemente deben llegarME al pinxo? La respuesta debes saberla de antemano. O debe ser que el dinero lo es todo? O debe ser que un recuerdo debe serlo todo? Los recuerdos son constantes siempre y cuando tu hayas hecho de ese recuerdo algo sumamente especial. Fucking especial. Quién entonces recorre el verdadero camino hacia la felicidad, alguien que se queda a tu lado toda la vida. Alquien que pasa contigo más de 10 años juntos? Pura mierda.
Debe ser que en realidad nadie sabe nada sobre nadie. Que todos somos libros oscuros, films metafísicos, obras de artes surrealistas, pinturas cubistas. Somos la matemática de gauss o el maldito fractal que se usa para los efectos especiales.
Entonces, ante mi peyorativa; algún imbécil empieza con la frase: Te conocí un sábado.
Fiebre de sábado por la night¿?
Te conocí a puerta cerrada?
O te conocí por te vi, porque si conociera algo de las acepciones entonces re-escribiría la oración
designando cada palabra, cada enjuta oración, y haciendola tan inexcrutable como indescifrable y así llegar al absurdo en donde un triangulo isósceles puede tener dos angulos de noventa grados.
Pero entonces re-escribe y dice: Te vi un sábado, te hablé, me gustó tu voz, tus ojos, tus palabras, me gustó la penumbra que cubría tu faz. Y luego la huída, la perdida del mundo.
No poder re-eeescribir nada es dificil, pero amar en primera instancia? O sea, en el mundo alquien puede amar. Sí. Y luego no, atestado de sí y de nos, de unos y de ceros. La maldita matemática euclediana, el yin yan, la dicotomía, Marx vs Engels, el brother de nietzsche y su maldito eterno retorno. Carajo, tal dificil es reconocer un sentimiento. Era el infinito acaso en un maldito pulsar de tus nervios.
El hombre habla con la mujer. El hombre besa a la mujer. La mujer y el varón. El hombre. Carajo!
A dónde vamos a ir si seguimos así?
Amor, te amo.
Eso era cierto?
Y no tener que decir lo mismo al día siguiente. No tener que decir nada. Qué forma tan absurda de amar.
Pero eso era amor? O sea, eso era lo que alguien cree por amor. En dónde estamos? En Cualquier lugar del mundo hubiera pasado lo mismo. En cualquiera, eso no importa. O porque alguien habla español de estos lares es menos que alguien que habla Rumano, en la región de los Cárpatos?
Mujer decir amar es mentira.
Creo en los recuerdos en esa ignominiosa forma de ver el tiempo
en el nexo, en el recorrer de espejos a través del universo
los espejos infinitesimales
Uno, dos, tres recuerdos es el equivalente a los mismo espejos
todo es imprescindible en este mundo
y ahora que no estás o que te vas
o que yo me voy ya que es lo mismo
si uno de los dos se va
es morir
para cada uno
la muerte siempre es la ganadora
la muerte es terrible
me preparo leyendo un libro de Robert Bruce
Experiences out of body
Los viajes astrales son entrenamientos
Los desdoblamientos
Las parálisis en las entradas-salidas de los sueños  son solo anticipos del gran viaje
Te siento. Aquí en este resplandor de nervios que me arranca de cuajo un cúmulo de sensaciones
las extirpan y luego vuelve mi plasma en mililitros cúbicos hasta que me duela de verdad la unción
no debo ser  por que es deprimente
no debo ver
no debo tenerte cerca porque no sería más que un verdadero tromoz al cual odiarías
no debo
alguna vez te veré. Te necesito. Te extraño.
Y no tengo muchas cosas que decirte por que la gran gran patraña de palabras son absurdas siempre en mí
tengo la habilidad de hablar estupideces a un velocidad que haría sonrojar a los velocistas de los libros de Freak. Pero tengo miedo, ahora más que antes. No tengo más droga en mi cuerpo. Ni alcohol. Ni siquiera tengo ganas de buscar sexo. Si no de huir. Tengo ganas de huir. De encontrar mi playa, con esa que sueño siempre. Ahora parece que escribe un mujer. Porque creo en las transmigraciones. En la resurección? No, en la erección del resurecto, eso sí. Un par de palmadas. O tu boca, sí tu boca y tu lengua y tus dientes buceando en mí. Sácame. Sí, eso era. Eso era la sensación, pero cuando piensas en sexo. Oh, dios; todo es sexo para ti?. Y lo natural no es también sexual. La natural. La naturaleza no es buscar al final entre dos personas, unirse, pegar, untarse, ensuciarse. Estar de pies y de manos atados para escuchar los susurros del otro, esa transgresión, esa intima forma que sólo vez en pocas horas. Y que por minutos es cuando en realidad sientes tocar el cielo con tu sexo. No era acaso eso lo que uno buscaba a la hora de amar. Entregarse y encontrarse no sólo con la persona amada si no consigo mismo, porque el egocentrismo también llega a la hora del amor, a la hora del maldito amor no-duradero. Escuchar un balazo a media noche es igual, escuchar que la sangre sale a borbotones y pensar que es tu sangre te dan ganas de vomitar. No tanto como haber metido mas de cuatro botellas de Pisco. Y luego llamar desesperadamente para que vayan a buscar. Pero dónde está el verdadero placer? Ahí. En esa forma de entregarse, de verdad, de decir lo que uno siente. No sólo era el amor, o eso que la gente cree amor. Amor, quiero ir al Mall. Amor quiero que me regales un IPAd. Amor te amo, vamos a tener un bebé. Amor, porfavor no quiero trabajar quiero que me mantengas. Amor, amor,  mother fucker. Amor perdóname te engañé con 10 putas la semana pasada. Cada vez que salgo de mi trabajo me voy a un burdel. Lo siento amor, pero te amo; o sea amor te amo. No te he dado todo acaso amor? No te di todo lo que pedías. Entonces dame un espacio.
La gente sigue así. Dandole duro al amor, sacandole la mierda, ocultado cosas. Todos ocualtan terribles cosas. El asesinato, el robo, el incesto. Todo es tan raro en las personas, pero si embargo se horrorizan al encontrar un cabello en la sopa. Qué extraños seres somos. No te digo nada a ti mujer. Es mi explorador de la realidad. Siempre te sentí. Ahora sentí que estabas molesta. Pero está bien. De repente es mejor no vernos. De repente es mejor dejarlo aquí. Pero eso qué importa, de esas cosas no se hablan de esas putas cosas no se deben hablar, esas cosas deben venir solas y encontrarse.
Pero verte en ese momento dentro del auto, regresar al As. Verte en la oscuridad, pensar en este momento, pensar en tu cara, en el beso que te di, en el intento de tocarte los senos, en la necesidad de tenerte, de estar dentro de ti, de buscarte con mis labios las zónas más sensibles de tu cuerpo. Todo eso lo iba pensando mientras tú me decías qué, qué pasa. Pero era terrible escuchar los otros autos que pasaban intenpestivos al costado, era horrible y luego la música, y entrar contigo estuvo bien. luego todo fue cielo e infierno, era ese el sueño que te decía, el presagio. Para qué escribirte esto, mejor te lo digo. Para qué?
Extraño tocarte en la calle, no quería decir cosas que te molestaran ni hacer cosas que te terminaran hiriendo, todo contigo fue mejor, cada encuentro nuevo un peldaño más, lamento ser