miércoles, 13 de enero de 2021

Dónde quiera que estés

 Querida Yeyole: Tú sabes que nos encontraremos en un punto de ese otro plano. A veces prefiero pensar que eso es cierto y otras creo que sí existe el cielo y ahora eres libre de todo este mundo horrible al que nos trajeron. A veces es absurdo celebrar fechas, tu sabes cómo pienso y sé que me dirías: tu ya te volviste loco. Pero aquí estoy, creyendo firmemente que hoy por recordarte entre todos los que te queremos, estás un poquito más cerca de nosotros. No estoy triste, eso es bueno, tu decías que eso no ayuda en nada. Mucho menos deprimirse u odiar algo que es inevitable. A veces sueño contigo y otras tengo pesadillas contigo, debe ser parte de este proceso injusto que es el olvido. Esa otra forma de muerte que nos lleva a dejar de sentir dolor para verlo de una forma en que ya no dañe, pero tu sabes que todo eso es mentira. Y aunque pasen más años, igual seguiré siendo un niño llorón al que le tocas la cara para consolarlo. Ahí te veo Yeyole, a veces te veo en los rostros de otras buenas personas, en las voces de otra gente que intenta quererme. Todo es endeble, frágil, y no hay forma de retroceder, no hay forma de culparse por toda una vida llena de desaciertos. Dirías que aún hay tiempo, pero ambos sabíamos que hace un año ya no había más tiempo, tus ojos decían y tenían ese cambio a otra dimensión, ese viaje inevitable. Aunque negara que no te irías, aún tenía la sensación que tu presencia no se iría pronto. Y hoy siento que estás aquí, no sé si sea bueno aferrarse a ti, prefiero verlo como esas creencias en que un día específico puedes encontrarte con tus seres amados de ese otro mundo. Imagino que es así o siento que es así. Aquí tengo aún el calor de tus manos, o los sonidos de inicio de año en esa clínica en donde pasamos tus últimos momentos. Y debo decir que nos conocimos más en ese tiempo, y eso duele mucho, esperar tanto para conocerse más es terrible. Pero aquí estoy vieja, ya nos veremos pronto. En donde quiera que sea que estés, ahí llegaré; eso es inevitable.

miércoles, 30 de enero de 2013

Alicia


Casa de Alicia. Hora: 8 de la mañana aproximadamente.


Alicia, hija, ven baja a desayunar.
La madre que hacendosa preparaba unos deliciosos sándwiches triples, y se desvivía por que el pie de manzana quedara como una galletita que se deshiciera en el paladar, le gritaba a su hija que bajase y que los acompañe a degustar también del jugo, hecho a base de naranjas recién cortadas de su huerto-patio.
Alicia, hija, baja que el desayuno está servido.
En su habitación.
Alicia hundía su dedo una y otra vez en su vagina y al son de la voz de su madre, gemía y gemía.
Eso era amor?
Lo que ella hacía sería visto mal por su madre y su padre. Por el cura de la iglesia, o mejor dicho de aquella capilla que habían construido los fieles vecinos, y que apunta de esfuerzo y actividades habían logrado edificar sin un sol del presupuesto episcopal. Era amor el gemido más alto? o hasta la respiración discontinua y los ahs y ohs e incluso sus dos dedos juntos sobando el clítoris, también ellos juntos eran amor?
Alicia, por favor baja pronto, gritó el padre; ya algo desesperado por la llegada de la hora exacta de partir hacia el empleo consuetudinario. La madre aun joven, pensó que Alicia aún no bajaría así que se puso de rodillas ante su marido como si rogara a un cristo un milagro, y le bajó el cierre y sacó un pene fláccido.
Es que ya no te pongo amor? preguntó aquella madre abnegada  ante la cuasi indiferencia del padre. Él respondió con un sonrisa: Amor, me agarras de sorpresa, pero mira, ya está izando la bandera. La madre utilizó su técnicas, la lamida desde la base hacia el glande, el mordisco bajo la cabeza, las caricias con los senos, el tocar despacio los testículos y listo, ya estaba, el pene se había engrosado y había dado su respingo y se había formado una pequeña curva que apuntaba hacia el medio del pecho de la madre.
Alicia, carajo a qué hora!
La cámara que Alicia había dejado encendida encima de su pequeña cómoda, grababa todo.
Ella, sus piernas abiertas, el hilo dental escurriéndose de sus bellos pies.
Y Alicia,  con sus ohs y sus ahs sostenidos deleitaba la grabación.
Oh, cuántas veces se masturbaría su enamorado con esa grabación, sólo él lo sabría.
Malicia estaba roja. Furiosamente sus dedos se metían como rectos gusanos blancos, uno, ahora dos, ahora tres, en el interminable e infinitesimal auto-placer. Lástima que no tocara el culo piensa el televidente.
La madre que casi ya había terminado con el padre, se bebió el semen y le dio un beso en la mejilla a su marido. Él se acomodó el bóxer con algo de sudor y subió el cierre y le dedicó más pasión a devorar su desayuno.
A Alicia le falta muy pocos minutos para estremecerse, para  parecer una maldita chica epiléptica con ese clímax que sólo sus dedos  pueden lograr. Su enamorado buscaría ser la mitad de hombre que era uno de esos dedos. Y ese amor que Alicia buscaba darle a través de la grabación fue la prueba para que la imaginación de Sil vio se desate y termine con aquella relación de más de 8 años. En el ultimo minuto del vídeo, Alicia está hermosa, su piel parece relucir, sus senos tienen ese equino movimiento y sus gemidos son tan excitantes que podrían desinhibir a  cualquier escondida alma lesbiana .
Cansada, Alicia les gritó que no bajaría. Cómo no obtuvo respuesta decidió llamar con su celular a su madre, quién era su confidente y  protectora. Y sólo así obtuvo un: okay Alicia.
El padre Aturdido por algunos problemas en su empleo, le dice a la madre: Antes lo hacías mejor.
Ella, al borde del llanto y con ese nudo desgarrador en la garganta le contesta: Conchatumadre
En un momento de ira el padre tira de la mesa y arremete contra ella y con sus manos trata de estrangularla.
Ella se defiende dándole un rodillazo en los testículos,  cosa que a el no le hizo ni cosquillas, ya que el se auto proclamada Balls of gold (siempre que estaba erecto se sentía poderoso-indoloro). La tiró al suelo de la cocina y ella lloraba. No quiso mentarle la madre.
La puso boca abajo y tomó un cuchillo de la alacena. Le cortó el pantalón y le causó un pequeña herida en la raja. Se sacó la verga semi-erecta y la sodomizó a placer. Entre llantos y gemidos, entre baba y lagrimas ella le decía te amo conchatumadre, hijo de puta, amas mi mierda.


Malavilla es un lugar hostil.

Cinco semanas antes de cumplir los quince años, Alicia había prometido entregarse a Silvio, entregarse en todos los ámbitos, ella; que era aficionada a las películas porno imaginaba que  Sil, como lo llamaba cariñosamente, la usara, ultrajara, golpeara, sodomizara, insultara. Todo como en una porno de a dos, solamente de a dos, eso era lo más cerca al amor para Alicia. No era experta, puesto que no sabía nada sobre el fetichismo, el Voyeurismo, el sadomasoquismo, la parafilia, la coprofilia, necrofilia y otras tendencias; lo que sí había visto eran algunas pornos zoofílicas y no había quedado para nada satisfecha; así que cuando buscaba en youporn; ella sólo escribía amantes. No le gustaban los tríos ni las orgías, era egocéntrica,  quería que Sil sólo fuera para ella, que todo lo que harían serían sola y exclusivamente entre los dos. Nunca le había dicho a Sil que veía esta clase de películas, y lo máximo que ella había llegado era a tocarle el pene por encima del jean.
A los quince años quería perderla, quería deshacerse de esa línea que la volvía una monja, añoraba ser penetrada pero detestaba el dolor que ésto podía causarle, ella no quería dolor, ella solamente buscaba ese placer artificial que le vendían las películas porno. No le gustaba  escuchar a sus amigas, ya que siempre era lo mismo, nadie le decía algo nuevo. La negra le decía que todavía no había hecho el amor con nadie y Alicia al escuchar esa frase se había enronchado y cortado con ella esos temas. La china era ya más recorrida debido a su edad, no es que ella fuera una gran entendida en los placeres amatorios, pero fue ella la que por primera vez le dijo que eso dolía demasiado al principio. Luego alegó que eso dependía del tipo con el que te acostases, ya que una amiga suya, osea de la china, le había confesado que un pata le había hecho la primera vez como si fuera un piquete de mosquito. Había lamido la zona erógena, había jugado con el clítoris como se juega con un pollito recién salido del cascarón, pura yema de dedos. Y luego, al cabo de algunos minutos había usado su lengua únicamente, sólo la lengua, y al final ella había visto que el escupía en su mano y se lubricaba con saliva la punta del pene y ahí estaba ella, gimiendo, el pene entrando lentamente, abriéndose paso por las paredes, desgarrando el himen pero sin un dolor exhaustivo.  Cuando la china escuchó lo que su amiga le decía, se lamentaba de haber tenido por patán a su primer enamorado.
Y así la China se había convertido en una recorrida mujer, luego de ser desvirgada, no sólo vendrían dos ni tres enamorados al mes, si no que ella buscaba el orgasmo, y vaya que tuvo mucho tiempo buscándolo  hasta que un día, cuando Alicia tenía 14 y aún no conocía a la China, ella encontraría tan ansiado deseo en un tipo algo tirado al abandono un tipo llamado Charles Ríos, el verdadero amor de la china. La china no era de contar sus cosas así nada más, pero lo hizo porque veía que Alicia era demasiado ávida y precoz y pensó que se descarrilaría y terminaría siendo una perra más de esas que pululan en la vida de los hombres. Alicia escuchó lo que la china le decía y se hicieron amigas, sí, fue en ese momento en que se hicieron amigas, y es que debe haber un hecho que marque una relación amical, debe haber una palabra, un acto, un gesto que marque exactamente desde cuando alguien se vuelve amigo de alguien. Pobre Alicia, ahora piensa en esas amigas que ya no ve, que desde hace tiempo  no ve, y que ahora sola y sin Sil, extraña.
Cuando llegó el día de entregarse a Sil, ella ya no estaba segura, veía a Sil con 17 años, con sus estupidos 17 años, y es que cuando llegaba del colegio lo encontraba en la cuadra con su skate y otras paseando a su perro, un pitbull llamado Goleat. Era estúpido, pero a ella le gustaba, sobre todo le gustaba su cabello castaño y largo, sus ojos claros y sobre todo su físico esquelético  Al promediar las doce de la noche cuando la fiesta estaba en su clímax y su madre y su padre ya se mandaban con los clásicos aburridos y deprimentes discursos, ella se sentía sola. Sola de sexo, sola de placer auténtico.

                                                                                        Malavilla

Siempre y cuando Tiroloco me venda un tike voy y lo alcanzo. O si no me vende voy a tener que ir a otro grifo y sacar con mis fichas, yo le iba a decir a Tiro que me de un tike y le pagaba el Martes. La huevada es que Hans sólo vende grifa y hoy estoy con ganas de una ñateada, de ser una maldita aspiradora humana. No he entrado al facebook desde ese día que quemamos a un chibolo. Tampoco tengo celular. Lo perdí cuando atracamos la agencia Flores. Necesito un tiro. Necesito una puta y tiro. Necesito encontrar al Loco y contarle lo que pasó con Alicia. Decirle: Oe Loco, esa ona está quemada. El loco me dirá que se la tirará con poncho y que evitará una infección. Y yo le diré que está Cagado.

Para verla tenía que hacer de todo; faltar al colegio, robarle a su padre algunos billetes, mentirle a su madre sobre el curso que supuesta-mente había reprobado y  llevar clases particulares. Era difícil salir más allá de su barrio para ir a buscar a Alicia. Y sobre todo era más difícil que Alicia no le entregue ese preciado tesoro. Mi tesoro decía la madre de Alicia casi burlándose de algunas vecinas que utilizaban ese símil hacia las rameras de sus hijas. La madre de Alicia se llama Vanessa y era la envidia de esa cuadra, ya que las otras madres habían engordado y descuidado su imagen. Sil recordó la primera vez que Vanessa lo recibió en su casa, el había tenido una erección al verla. Esto no era normal en él, ya que sentía que el único amor era Alicia, Alicia qué bella. La madre de Alicia le dijo que entrase y que espere sentado en el sala, ya que Alicia aún estaba en su cuarto. Sil sentando en el mueble de cuero blanco miró hacia arriba, en dónde se veía la puerta del cuarto de Alicia y logró escuchar una canción de Cannibal corpse, al principio no la oyó bien así que esperó que hubiera más silencio para decir: Pit of Zombies. Zombies? Había leído eso en un libro de Pink Tony, le gustaba la idea de ser un maldito engendro y comerse por pedazos a Alicia. Pensó que a ella eso le daría asco, pensó que ella lo insultaría y le diría que era un maldito depravado, que por qué se había enamorado de alguien como él y lo mandaría a hacer unos flips con sus skate. Pero que linda estás Alicia. Alicia tenía el cabello castaño y no era tan alta, pero con ese short jeans y esa blusa blanca era una diosa y Sil aún no dejaba de pensar en su madre. Sil puta madre! vamos. Sil se acomodó el pene erecto para que no se le notara al salir de la casa. Sil habló sobre la excusa que tuvo que inventar para salir a verla y que se fueran a la playa porque no quería tener roches. Alicia le dijo que era un niño, que cómo mierda iba a poner a excusas para verla, si ella era su flaca, su enamorada, que sus padres debían comprender. Él entristeció, dijo que sus padres...que ella ya sabía lo de sus padres, que él llamaba padres a eso que estaba plantado en su casa. Alicia no dijo nada. No quiero ir a la playa balbuceó después de un largo silencio. Sil le dijo que por qué no iban a la casa de Menez, a fumarse un cuete y ser libres. Alicia sonrió.

Menez había roleado dos cuetes. Uno para el momento y otro para cuando le de la gana. Menez ha guardado un quete de pasta para hacer un mixto o como él le dice, un gato. Y su preciado tesoro, oh mi tesoro, Menez sacó de su bolsillo una bolsita llena de coca, una bolsita pequeña de polietileno blanco. Le dio un beso y la volvió a guardar en su bolsillo. Cuando iba a encender el risueño cigarro alguien tocó a su puerta. Y oh Sopresa Era el Loco y Alicia, su flaca. Menez ya había tenido algo con su Flaca del Loco, Menez, cara de lagartija, Menez delgado como un pene, Menez con el corte de cabello de Neymar, Menez drogadicto, Prostibulario, asesino, ladrón, tirapiedra; ese Menez había tocado con su lengua lo más sagrado que Sil creía estaba reservado para Él. Esa gente dijo Menez, Pasen Pasen. Menez tenía en la entrada de su casa un tele puesto en una silla. Un sillón largo y viejo. En su cuarto sólo había una cama, algo de ropa, y puchos tirados por doquier en el suelo y sucio negro piso. Y qué hacen preguntó Menez. Hueving. Prendelo pes, dijo Sil. Haz el honor Alicia. Ok. MMM. Tú sí sabes Menez. Es un scancito que me pasó mi pata Tego. Manya qué locura dijo Sil. Tego es un tío de puta madre, me llevó por todo el submundo de la pasta y la coca, de los buenos mixtos. Anda, qué sí?. Si pes huevón o tu qué crees que te floreo, tas huevón causo yo no te floreo, si aquí tengo uno de cinco pa seis. Y cómo es eso, una liguita pes maricón. Alicia rió. Menez le dio la ultima fumada al bate y luego sacó su celular, un Adroid. E hizo más que poner una pista para poder decir sus liricas, como él solía llamar a sus improvisaciones. 


Alicia sintió vergüenza de las tonterías que decían. Y le dijo a Sil que se quería ir, que le pidiera a Menez algo de ganya para fumar ellos solos en otro lado. Ménez intuyó el pedido y le regaló una bolsita, lo malo que no era scan sino ponzoña.
Se quedarían jato. Sil hizo el saludo con Menez, el saludo de esa zona era darse la mano y juntar los  pulgares y luego hacer una freakción. Cuando Alicia salió detrás de Sil, Menez le metió la mano; ella volteó y no dijo nada. No dijo nada.

viernes, 4 de enero de 2013

Lo que le dijo Charles Ríos a Rita Hall, de pie y junto a un auto en el estacionamiento de la discoteca As de oros y de cómo ella irremediablemente no dijo nada a pesar de estar completamente ebria y que fuesen las cinco de la madrugada aproximadamente.


Cada sueño era un presagio. Cada vez que te veía en la pantalla, y luegos los signos de interrogación.
La pantalla. Era inmensa, como en esos autocines americanos de los años 60s. Esos son los sueños. Debo ser como soy, esa premisa debe ser considerada como una maldito axioma. O ser un shakespeariano, ser o no ser... Dar es todo. O darse es todo, darse en palabras en besos en sexo en miradas. Las personas comunes, esas que comprar broster en la esquina de la plaza de armas. Las personas que entran al As de oros, al De Pisco, al  Pijco Mancca. Serían acaso esas personas las que irremediablemente deben llegarME al pinxo? La respuesta debes saberla de antemano. O debe ser que el dinero lo es todo? O debe ser que un recuerdo debe serlo todo? Los recuerdos son constantes siempre y cuando tu hayas hecho de ese recuerdo algo sumamente especial. Fucking especial. Quién entonces recorre el verdadero camino hacia la felicidad, alguien que se queda a tu lado toda la vida. Alquien que pasa contigo más de 10 años juntos? Pura mierda.
Debe ser que en realidad nadie sabe nada sobre nadie. Que todos somos libros oscuros, films metafísicos, obras de artes surrealistas, pinturas cubistas. Somos la matemática de gauss o el maldito fractal que se usa para los efectos especiales.
Entonces, ante mi peyorativa; algún imbécil empieza con la frase: Te conocí un sábado.
Fiebre de sábado por la night¿?
Te conocí a puerta cerrada?
O te conocí por te vi, porque si conociera algo de las acepciones entonces re-escribiría la oración
designando cada palabra, cada enjuta oración, y haciendola tan inexcrutable como indescifrable y así llegar al absurdo en donde un triangulo isósceles puede tener dos angulos de noventa grados.
Pero entonces re-escribe y dice: Te vi un sábado, te hablé, me gustó tu voz, tus ojos, tus palabras, me gustó la penumbra que cubría tu faz. Y luego la huída, la perdida del mundo.
No poder re-eeescribir nada es dificil, pero amar en primera instancia? O sea, en el mundo alquien puede amar. Sí. Y luego no, atestado de sí y de nos, de unos y de ceros. La maldita matemática euclediana, el yin yan, la dicotomía, Marx vs Engels, el brother de nietzsche y su maldito eterno retorno. Carajo, tal dificil es reconocer un sentimiento. Era el infinito acaso en un maldito pulsar de tus nervios.
El hombre habla con la mujer. El hombre besa a la mujer. La mujer y el varón. El hombre. Carajo!
A dónde vamos a ir si seguimos así?
Amor, te amo.
Eso era cierto?
Y no tener que decir lo mismo al día siguiente. No tener que decir nada. Qué forma tan absurda de amar.
Pero eso era amor? O sea, eso era lo que alguien cree por amor. En dónde estamos? En Cualquier lugar del mundo hubiera pasado lo mismo. En cualquiera, eso no importa. O porque alguien habla español de estos lares es menos que alguien que habla Rumano, en la región de los Cárpatos?
Mujer decir amar es mentira.
Creo en los recuerdos en esa ignominiosa forma de ver el tiempo
en el nexo, en el recorrer de espejos a través del universo
los espejos infinitesimales
Uno, dos, tres recuerdos es el equivalente a los mismo espejos
todo es imprescindible en este mundo
y ahora que no estás o que te vas
o que yo me voy ya que es lo mismo
si uno de los dos se va
es morir
para cada uno
la muerte siempre es la ganadora
la muerte es terrible
me preparo leyendo un libro de Robert Bruce
Experiences out of body
Los viajes astrales son entrenamientos
Los desdoblamientos
Las parálisis en las entradas-salidas de los sueños  son solo anticipos del gran viaje
Te siento. Aquí en este resplandor de nervios que me arranca de cuajo un cúmulo de sensaciones
las extirpan y luego vuelve mi plasma en mililitros cúbicos hasta que me duela de verdad la unción
no debo ser  por que es deprimente
no debo ver
no debo tenerte cerca porque no sería más que un verdadero tromoz al cual odiarías
no debo
alguna vez te veré. Te necesito. Te extraño.
Y no tengo muchas cosas que decirte por que la gran gran patraña de palabras son absurdas siempre en mí
tengo la habilidad de hablar estupideces a un velocidad que haría sonrojar a los velocistas de los libros de Freak. Pero tengo miedo, ahora más que antes. No tengo más droga en mi cuerpo. Ni alcohol. Ni siquiera tengo ganas de buscar sexo. Si no de huir. Tengo ganas de huir. De encontrar mi playa, con esa que sueño siempre. Ahora parece que escribe un mujer. Porque creo en las transmigraciones. En la resurección? No, en la erección del resurecto, eso sí. Un par de palmadas. O tu boca, sí tu boca y tu lengua y tus dientes buceando en mí. Sácame. Sí, eso era. Eso era la sensación, pero cuando piensas en sexo. Oh, dios; todo es sexo para ti?. Y lo natural no es también sexual. La natural. La naturaleza no es buscar al final entre dos personas, unirse, pegar, untarse, ensuciarse. Estar de pies y de manos atados para escuchar los susurros del otro, esa transgresión, esa intima forma que sólo vez en pocas horas. Y que por minutos es cuando en realidad sientes tocar el cielo con tu sexo. No era acaso eso lo que uno buscaba a la hora de amar. Entregarse y encontrarse no sólo con la persona amada si no consigo mismo, porque el egocentrismo también llega a la hora del amor, a la hora del maldito amor no-duradero. Escuchar un balazo a media noche es igual, escuchar que la sangre sale a borbotones y pensar que es tu sangre te dan ganas de vomitar. No tanto como haber metido mas de cuatro botellas de Pisco. Y luego llamar desesperadamente para que vayan a buscar. Pero dónde está el verdadero placer? Ahí. En esa forma de entregarse, de verdad, de decir lo que uno siente. No sólo era el amor, o eso que la gente cree amor. Amor, quiero ir al Mall. Amor quiero que me regales un IPAd. Amor te amo, vamos a tener un bebé. Amor, porfavor no quiero trabajar quiero que me mantengas. Amor, amor,  mother fucker. Amor perdóname te engañé con 10 putas la semana pasada. Cada vez que salgo de mi trabajo me voy a un burdel. Lo siento amor, pero te amo; o sea amor te amo. No te he dado todo acaso amor? No te di todo lo que pedías. Entonces dame un espacio.
La gente sigue así. Dandole duro al amor, sacandole la mierda, ocultado cosas. Todos ocualtan terribles cosas. El asesinato, el robo, el incesto. Todo es tan raro en las personas, pero si embargo se horrorizan al encontrar un cabello en la sopa. Qué extraños seres somos. No te digo nada a ti mujer. Es mi explorador de la realidad. Siempre te sentí. Ahora sentí que estabas molesta. Pero está bien. De repente es mejor no vernos. De repente es mejor dejarlo aquí. Pero eso qué importa, de esas cosas no se hablan de esas putas cosas no se deben hablar, esas cosas deben venir solas y encontrarse.
Pero verte en ese momento dentro del auto, regresar al As. Verte en la oscuridad, pensar en este momento, pensar en tu cara, en el beso que te di, en el intento de tocarte los senos, en la necesidad de tenerte, de estar dentro de ti, de buscarte con mis labios las zónas más sensibles de tu cuerpo. Todo eso lo iba pensando mientras tú me decías qué, qué pasa. Pero era terrible escuchar los otros autos que pasaban intenpestivos al costado, era horrible y luego la música, y entrar contigo estuvo bien. luego todo fue cielo e infierno, era ese el sueño que te decía, el presagio. Para qué escribirte esto, mejor te lo digo. Para qué?
Extraño tocarte en la calle, no quería decir cosas que te molestaran ni hacer cosas que te terminaran hiriendo, todo contigo fue mejor, cada encuentro nuevo un peldaño más, lamento ser

domingo, 25 de julio de 2010

Paperback

Cada h60bre es 4n 04nd6 diferente cada h60bre t5ene 4n v5s56 d5st5nta de 3a rea35dad
Esta n6 es 4na exc4sa –ara -4b35car –er6 a veces es 5ns6-6rtab3e saber q4e s636 ex5ste

BORA


todos los operations querían un Bora